Sin vacaciones o Robots

Ya hemos vuelto de vacaciones y las empresas retoman su ritmo normal, pero, por qué deben esas empresas reducir su capacidad de operación y su servicio al cliente durante, al menos, dos meses de verano. Salvo aquellas que se vean impactadas por una reducción clara en la demanda por el verano, no es justificable, y menos, en un mundo como el actual.


Todo el mundo tiene derecho a vacaciones, pero cada vez estas vacaciones son más escalonadas, y en pocos sitios son de un mes entero. Sin embargo, el impacto en las empresas acaba siendo de dos meses en los que la actividad se reduce considerablemente. Esa reducción de la actividad productiva viene dada, no solo por la reducción de personas, sino por la transferencia de conocimiento de unas a otras para que aquellos temas que se quedan en el aire puedan continuar mínimamente.

¿Y si no hubiera vacaciones? ¿Y si no hubiera necesidad de transferencia de conocimiento? ¿Y si durante el periodo vacacional se producen picos de trabajo a los que tenemos que responder y pudiéramos cubrirlos incorporando más fuerza de trabajo rápidamente? Desde el punto de vista empresarial sería un mundo perfecto, pero desde el punto de vista humano difícilmente aceptable.

Sin embargo, necesitamos vacaciones, no solo por salud física y mental sino también porque es un derecho adquirido (ha sido un logro laboral desde hace apenas un siglo), y, en definitiva, porque nos merecemos ese descanso. ¿Cómo podemos aunar ambas necesidades? Vacaciones y mantener o crecer en la actividad. La solución por tener en cuenta a la tecnología. Desde las revoluciones industriales y tecnológicas del siglo pasado, no solo de personal viven las empresas. La operación diaria se basa en personas, sistemas y comunicaciones, procesos, materias primas, y en la automatización.

La Automatización en diferentes sectores implica distintas tecnologías

La automatización, es un concepto amplio, en según los sectores implica diferentes tecnologías. Vamos a simplificar un par de ejemplos de dos sectores diferentes, uno claramente industrial y otro más del ámbito de los servicios.

Sector eléctrico

Probablemente un ejemplo del sector eléctrico no sea lo más adecuado ahora que el precio de la energía está alto y nuestra factura eléctrica más alta todavía, sin embargo, creo que procede porque implica diferentes aspectos a gestionar y forma parte del tejido empresarial de cualquier país. En una central hidráulica, la gestión de cada uno de los grupos (turbina y alternador) que producen energía eléctrica está regulada automáticamente. Hace unos años estas centrales estaban telemandadas desde una oficina central buscando sinergia en la gestión de la operación. Ahora, un conjunto de sistemas autónomos analiza la previsión de lluvias, el volumen de agua embalsada, se tienen en cuenta las reservas mínimas medioambientales, así como la producción demandada por Red Eléctrica de España.

En una central hidráulica, la gestión de cada uno de los grupos (turbina y alternador) que producen energía eléctrica está regulada automáticamente. Hace unos años estas centrales estaban telemandadas desde una oficina central buscando sinergia en la gestión de la operación. Ahora, un conjunto de sistemas autónomos analiza la previsión de lluvias, el volumen de agua embalsada, se tienen en cuenta las reservas mínimas medioambientales, así como la producción demandada por Red Eléctrica de España.

Todo ello hace que mediante sistemas combinados de regulación automática se produzca el control del caudal, el acoplamiento/desacoplamiento de los grupos y se optimice la generación eléctrica con unos mínimos recursos para el que consumidor disponga de ella. La única necesidad en este tipo de centrales son los equipos de mantenimiento encargados de solventar cualquier problema que pueda existir y la monitorización de la producción, que estará a kilómetros de distancia.
¿Tendría sentido que esta central produjera menos energía en verano si la demanda eléctrica no decae? Nadie lo entendería. Tradicionalmente se cubría regulando vacaciones, retenes o contrataciones específicas para el verano. Ahora, todo está automatizado, y tiene todo el sentido del mundo que la tecnología sirva para este propósito, ser más eficiente en la gestión y mantener el nivel de servicio.

Sector servicios

Vayamos ahora a cualquier empresa, desde la mediana a la gran empresa. A las áreas de administración, operación o comercial. ¿Tiene sentido que se reduzca el servicio al cliente, no se procesen pedidos a tiempo, se retrase la facturación o los pagos a proveedores porque estamos de vacaciones? Claramente no, y no ocurre porque las empresas regulan y gestionan correctamente los periodos vacacionales de cada empleado para evitar esos problemas.

Pero, pensemos si todas esas actividades pudieran estar automatizadas mediante sistemas de automatización inteligente, y que funcionan todo el año para cubrir la demanda de cada momento. Estos sistemas podrían procesar directamente los pedidos ajustando la producción, generando la facturación, procesando las facturas de los proveedores y procediendo a su pago, incluso proporcionando servicios de atención al cliente mediante una combinación de robots de software, sistemas de inteligencia artificial y chatbots. Incluso, si la demanda crece no es necesario formar a nadie durante un periodo, ni añadir un periodo de prueba no productivo para hacer frente a la demanda. Simplemente se añaden más robots para cubrir esa demanda de manera inmediata. Es cierto, que siempre será necesario, al igual que en la central eléctrica, un soporte a la operación y el mantenimiento por si algo falla.

La similitud de los entornos industriales y del sector servicios cada vez se está haciendo mas palpable, y todo ello fruto de los avances de la tecnología. Tecnología disponible y que las empresas están adoptando para extraer aquellas tareas de poco aporte de valor del trabajo cotidiano de las personas, en definitiva, extraer el robot que tenemos dentro de nosotros en nuestro trabajo.

El sentido común es lo primero a tener en cuenta a la hora de aprovechar los beneficios de la tecnología

Muchos consideran que la automatización y la inteligencia artificial pueden ser una amenaza para el futuro laboral, pero también lo fue la excavadora frente al hombre y la pala, y nadie se plantea ahora construir una carretera a pico y a pala.

El sentido común es lo primero a tener en cuenta a la hora de aprovechar los beneficios de la tecnología.

La tecnología irá progresando a marchas agigantadas por los propios desarrollos y sobre todo por la capacidad computacional. Así que, aquellas empresas y sectores que aprovechen esas capacidades serán los que mejores eficiencias consigan y mejor servicio al cliente puedan proporcionar. Y esto va directamente a la cuenta de resultados.

En definitiva, vacaciones sí, pero que trabajen más los robots.

Marcos Navarro Alcaraz
Experto en automatización de procesos

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